Tuesday, March 4, 2014

Gemidos

Mientras la escucho coger me doy cuenta del hombre que no soy.
Me doy cuenta de lo que no puede ser y posiblemente nunca será.

Y ella gime.

Quiero vomitar cuervos y rasparme las libélulas de los ojos.
Me arden las entrañas,
me quema respirar.

Y ella ríe.

Quisiera poder morderme los dientes y lastimarte las uñas.
Arrastrarte a gritos y romperme en tu dedos.

Y él ríe.

Estoy harto de ser parte del perpetuo fondo de mí.
Ser el mismo hoyo en el que me hundo y no puedo salir.

Y él gime.

La felicidad es un arte que se me escapa.
Se burla y me perfora,
se ríe y gime.

Y ellos suspiran.

Estoy harto de estar asustado.
Tengo miedo de concluir,
tengo miedo de vivir.

Y todo me da vueltas.

Estoy harto de estar borracho,
me duele la cabeza.

Y su cama rechina.

Estoy harto de confundir focos por soles.
Estoy harto de comer gusanos y estambre.
Estoy harto de mí.
Estoy harto de sus gemidos.

Estoy harto de todos.
De ella.
De nadie.
De mí.

[…]

De nadie.


Y cojen.
Y ríen.
Y tocan.
Y danzan.
Y viven.

Y yo.

[…]

Escucho.

Sol I (Uno)

Me robé el sol, y lo sellé en un frasco.

Siempre pensando que era un astro,
que era una estrella, o una metáfora.

Nunca pensando que era mujer,
que era bella, y seductora.

Pude haber jurado que, desde lejos,
sus ojos eran como los de un gato.

Su cabello se deslizaba por la oscuridad,
por mi mente inmadura y mi piel sensible.

Abrumado por su mirada olor a mar,
abrumado por su mirada sabor a bosque.

Latí.
Me convertí en aorta, en venas y ventrículos.


Yo, le susurraba que la amaba.
Ella, me pedía a gritos que la liberara.

Y latí.
Me convertí en médula, neuronas y espina dorsal.


La dejé libre.

Hoy abrí el frasco y la toqué.
Y volví a latir.
Esta vez, me convertí en un triste enamorado.
Y ella, también.


Me robé a Ella, y la amé desde lejos.
Esperando a que regrese y estemos juntos de nuevo.

Tal Vez

No puedo dormir.
Y no sé por qué.
Tal vez es su pelo que cae gentilmente sobre su ceño.
Tal vez es la manera en que sus ojos brillan cuando ven a alguien reir.
Tal vez es la forma en la que el sol brilla tras ella cuando sonrie.
Tal vez es el hecho de que sus labios tiemblan antes de caer en llanto.
Tal vez es el patrón que hace su vestido cuando el viento lo mueve.
Tal vez es como juega con sus dedos cuando está nerviosa.
Tal vez es su diente hueco que me cautiva a besarla.
Tal vez es el hecho de que huele a sandías.
Tal vez es que me hace sentir como si pudiera creer en algo.
Tal vez es la manera en la que dice las cosas más románticas sin titubear.
Tal vez es la manera en que se queda cerca por medio segundo después de besarme.
Tal vez es que no le gusta El Guardián entre el Centeno porque es presuntuoso.
Tal vez es que me recuerda a otoño.
Tal vez es la manera en la que busca verdades en cada pregunta que hace.
Tal vez es la forma en la que finge que le gusta cocinar.
Tal vez es que su piel se siente como seda.
Tal vez es la forma en la que su aliento le hace cosquillas a mi oreja.
Tal vez es la manera en la que le dan lástima los perros.
Tal vez es la manera en la que le dan lástima los dueños de gatos.
Tal vez es la manera en la que esconde que escribe.
Tal vez son sus palabras que derriten mi columna.
Tal vez es que su banda favorita cambia cada otra semana.
Tal vez es la forma en que su nariz y sus mejillas se sonrojan cuando hace frío.
Tal vez es el sonido de su risa.
De su llanto.
De su angustia.
De su amor.
Tal vez es el hecho de que ella no es real.
Tal vez ella no puede dormir, y no sé por qué.

Fantasmas

Creo en fantasmas.
De esos fantasmas a los que te aferras, y nunca dejas ir.

Fantasmas que respiran frío en tu nuca.
Fantasmas que te abrazan y te dicen que nada está bien.

Los que ven tu dolor reflejada en la luna,
los que ven la luna reflejada en tu dolor.

De esos fantasmas que solías conocer, pero siempre te siguen.

Fantasmas que escuchan hablar a la oscuridad.
Fantasmas que te prometen que alguna vez viviste.

Los que ves cuando cierras los ojos,
los ojos que ves cuando cierras la mirada.

De esos fantasmas que se casan contigo, pero nunca están.

Fantasmas que hacen rechinar tus huellas.
Fantasmas que adormecen tus labios.

Los que se pierden en tu consciencia,
los que te hacen perder la consciencia.

De esos fantasmas que anhelas, y cicatrizas su memoria.

Fantasmas que te susurraban junto a la madrugada.
Fantasmas que danzan hasta convertirse en porcelana.

Los que gritan estambre y grietas,
los que lloran cuervos y lombrizes.

De esos fantasmas que, al morir, entierras tu corazón al lado del de ellos.
Creo en fantasmas que no creen en mí.

Wednesday, February 19, 2014

VIDEOCASETE - EPISODIO 14-19 - “Compendio II”

Monday, February 3, 2014

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Sunday, December 29, 2013

VIDEOCASETE - EPISODIO 18 - “Atazagorafobia”

Saturday, December 28, 2013